Prepararás al mundo para mi última venida
Los apellidos Kowalska-Wojtyla se han convertido en el símbolo de la Divina Misericordia. Faustina Kowalska, fallecida en 1938, recibió en vida esta revelación: de Polonia saldrá quien preparará al mundo para mi segunda venida. La profecía se ha cumplido. Cientos de miles de jóvenes aplaudieron en Roma a un Karol que sigue ganando batallas después de muerto. El mundo ha quedado dispuesto para El que "de nuevo vendrá con gloria"
“Prepararás al mundo para mi última venida”
Diario de
Santa Faustina, punto 1076: “
¡Cuán dolorosamente Me hiere la desconfianza en mi bondad! Los pecados de desconfianza son los que Me hieren más penosamente”.
“Prepararás al mundo para mi última venida”
Diario de
Faustina Kowalska, punto 431. “
He conocido y he experimentado que las almas que viven en el amor se distinguen por una gran perspicacia en el conocimiento de las cosas divinas, tanto en su propia alma como en las almas de las demás. También las almas simples sin instrucción, se distinguen por su sabiduría”.
“Prepararás al mundo para mi última venida”
Diario de
Faustina Kowalska, punto 965. “
Las almas mueren a pesar de mi amarga pasión. Les ofrezco la última tabla de salvación, es decir, la Fiesta de mi Misericordia. Si no adoran Mi misericordia morirán para siempre. Secretaria de mi Misericordia escribe, habla a las almas de esta gran misericordia porque está cercano el día terrible, el día de mi justicia”.
Prepararás al mundo para mi última venida”
Diario de
Faustina Kowalska, punto 686: “
Dios quiere infligirnos un terrible castigo, pero no puede porque la Santísima Virgen nos protege. Un miedo tremendo atravesó mi alma. Ruego sin cesar por Polonia, por mi querida Polonia, que es tan poco agradecida a la Santísima Virgen”.
“Prepararás al mundo para mi última venida”
Diario de Santa Faustina, número 1.394: “Sufrimiento, persecución, ultrajes, deshonor, con todo esto mi alma se asemeja a Jesús. Este es el camino más seguro. Los sufrimientos no me quitan la paz pero esa paz profunda no me quita la sensación de sufrimiento”.
Prepararás al mundo para mi última venida.
Diario de Santa Faustina, punto 793:
“Oh Jesús, haz que la fuente de tu misericordia brote con mayor abundancia, porque la humanidad está muy enferma y por eso, más que nunca, necesita de tu compasión”.
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Prepararás al mundo para mi última venida”. Punto 532 del diario de Santa Faustina: “
Penetra en el espíritu de mi pobreza y organiza todo de tal modo que los más pobres no tengan nada que envidiarte”.
“Prepararas al mundo para mi última venida”.
Punto 723 del Diario de Faustina Kowalska: “
Quien confía en mi misericordia no perecerá porque todos sus asuntos son Míos y sus enemigos se estrellarán a los pies de Mi escabel”.
“Prepararás al mundo para mi última venida”.
Punto 848 del diario de Santa Faustina: “
Habla al mundo de mi misericordia, para que toda la humanidad conozca la infinita misericordia Mía. Es una señal de los últimos tiempos, después de ella vendrá el día de la justicia. Todavía hay tiempo”.
Punto 1388 del Diario de Santa Faustina. “
En pocas almas esta filiación de Dios se evidencia tan claramente y es porque tiene una devoción especialísima a la Madre de Dios”.
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Prepararás al mundo para mi segunda venida”. Punto 1502 del diario de Santa Faustina “
El juicio humano no logra descubrir los motivos de las acciones”.
“Prepararás al mundo para mi segunda venida”. Punto 86 del Diario de la Divina Misericordia: “
Yo no recompenso por el resultado positivo sino por la paciencia y el trabajo emprendido por mí”.
Prepararás al mundo para mi última venida”. Punto 1308 del Diario de Santa Faustina:
-Jesús he notado como si te ocuparas menos de mí.
-Sí, Hija mía me escondo detrás de tu director espiritual; él se ocupa de ti según Mi voluntad, respeta cada palabra suya como si fuera mía propia; él es el velo detrás del cual me escondo. Tu director espiritual y yo somos uno, sus palabras son palabras mías”.
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Prepararás al mundo para mi última venida”. Punto 1575 del Diario de Santa Faustina: “
Tu amistad es más tierna, y más sutil que el aroma de la rosa; sin embargo, más fuerte que la muerte. ¡Oh Jesús!, belleza inconcebible, Te entiendes perfectamente con las almas puras, porque sólo ellas son capaces de heroísmo y sacrificio”.
Prepararás al mundo para mi segunda venida. Punto 888 del Diario de Santa Faustina.
“El silencio es un lenguaje tan poderoso que alcanza al Dios viviente”.
Prepararas al mundo para mi segunda venida”. (Punto 873 de la Divina Misericordia). “
Te pido por el inconcebible poder de Tu misericordia que todas las almas que mueran hoy eviten el fuego infernal, aunque fuesen los pecadores más grandes; hoy es viernes, el memorial de tu amarga agonía en la cruz; como Tu misericordia es inconcebible, los ángeles no se sorprenderán. Jesús me abrazó a su corazón y dijo: Hija amada, has conocido bien el abismo de mi misericordia. Haré como lo pides, pero no dejes de unirte continuamente a Mi Corazón agonizante y satisfaz Mi justicia. Debes saber que me has pedido una gran cosa, pero veo que te la ha dictado el amor puro hacia Mí, por eso satisfago tu petición”.
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Prepararás al Mundo para mi segunda venida”. “
Durante la Santa Misa me envolvió un ardor interior de amor a Dios y el deseo por la salvación de las almas tan intenso que no sé expresarlo. Siento que soy toda un fuego; lucharé contra todo el mal con el arma de la misericordia. Ardo del deseo de salvar a las almas; recorro el mundo entero a lo largo y a lo ancho y penetro hasta sus confines, hasta los lugres más salvajes para lavar a las almas. Lo hago a través de la oración y el sacrificio” (745).
“
Prepararás al mundo para mi segunda venida”. “
Hija mía, no tengas miedo de nada. Yo estaré siempre contigo; cualquier adversario te puede hacer daño solamente si yo se lo permito”.
“Prepararás al mundo para mi última venida”. “Hoy, durante las vísperas, el Señor me hizo saber cuánto le agrada el corazón puro y libre. Sentí que es una delicia para Dios mirar tal corazón. Pero tales corazones son corazones de guerreros, su vida es una continua batalla”.
“
Por la noche, mientras rezaba, la Virgen me dijo (acerca de la regla por la que se regiría la congregación religiosa que
Dios le ordenó crear):
su vida debe ser similar a la mía, silenciosa y escondida. Deben unirse continuamente a Dios, rogar por la humanidad y preparar al mundo para la segunda venida de Dios”.
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Prepararás al mundo para mi última venida”.
Faustina Kowalska se pasó años, al modo de Jacob, luchando contra
Dios.
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La muerte es espantosa además de darnos la vida eterna. De repente me sentí mal, la falta de respiración, la oscuridad delante de los ojos, la sensación de debilitamiento de los miembros, este sofocamiento es atroz. Un instante este sofocamiento es infinitamente largo”.
Faustina Kowalska, apóstol de la
Divina Misericordia, habla de la virtud de la pobreza para almas consagradas pero, a buen seguro, la receta puede aplicarse a todos según su estado de vida: “
Hay cuatro grados de pobreza: no disponer de nada sin depender de los superiores (estricta materia del voto), evitar la opulencia y conformarse con lo indispensable (constituye la virtud), tender de buena gana a las cosas más míseras, y esto con satisfacción interior, contentos con la escasez”.
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Al sentir durante la confesión la incertidumbre del confesor, no descubro mi alma a fondo sino que solamente me acuso de mis pecados. Si el sacerdote mismo no tiene serenidad no la da a otras almas”.
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Antes de venir como el juez justo vengo como el Rey de la Misericordia. Antes de que llegue el día de la Justicia les será dado a los hombres este signo en el Cielo. Se apagará toda luz en el Cielo y habrá una gran oscuridad en toda la tierra.
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El 22 de febrero de 1931, estando en mi celda, vi al señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano elevada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido. Después de un momento, él me dijo: “Pinta una imagen según el modelo que ves y firma: ‘Jesús en ti confío’.
Cuenta
George Weigel en la que, sin duda, es
la mejor biografía de Juan Pablo II, que la “
nación polaca sobrevivió a la destrucción del Estado polaco, porque los polacos llegaron a creer que el poder espiritual era, con el tiempo, más eficaz en la historia que la fuerza bruta”.
La maldición polaca se compone de dos elementos: su coherencia con la fe cristiana y su lucha por la subsistencia como pueblo.