Con ese dinero más de un millón de catalanes podrían ahorrarse el famoso euro por receta pero CiU tiene prioridades. Para educación y sanidad no hay dinero pero para una organización dedicada a generar odio contra España, pisotear los derechos lingüísticos de la mitad de catalanes y fomentar el incumplimiento de leyes y sentencias Mas tiene dinero de sobras.
Sólo falta que los nuevos ricos de Omnium Cultural nos vengan ahora con el “rollo” del déficit fiscal cuando ellos son los primeros que viven a costa de los impuestos que pagamos los demás.
Raquel C. Cañellas