Sí adelantó que eliminaría al menos la posibilidad de que menores de 16 y 17 años puedan abortar sin consentimiento paterno -uno de los elementos más polémicos durante la tramitación de la norma- aunque no estaba claro que fuera a incluir muchas modificaciones en la norma para evitar pagar un coste político por ellas en un momento en el que tiene que afrontar duras medidas económicas que pueden generar oposición.
Cabe recordar, no obstante, que está pendiente un recurso que presentó del propio PP contra la ley de plazos ante el Tribunal Constitucional, sin que exista una fecha prevista para una resolución judicial.
Pienso, a pesar de ello, que nada impide derogar la comentada Ley.
Valentín Abelenda Carrillo