Sr. Director:
Como su primo el ratón, Florentino Pérez está dispuesto a colocar bajo las esponjosas almohadas “ergonómicas” de sus “damas de tablao”, una prima millonaria como juez y parte del suculento pastel de queso, que pudiera comerse, por dejarse la dentadura en el tablero de juego.
Sr. Director:
Cada vez estoy más decepcionado de nuestros políticos. Por lo visto Zapatero no tiene inconveniente en emular a un rey anticatólico como Enrique IV de Francia, cuando dijo aquello de que “París bien vale una Misa”.